Depresión, la enfermedad más frecuente de este siglo

Según la Organización Mundial de la salud (OMS): «en 20 años la depresión se habrá convertido en la enfermedad mental que más padecerán los seres humanos, superando el cáncer y los trastornos cardiovasculares”.

La depresión, se presenta como un estado de infelicidad, a veces causado por algún motivo como: un desamor, una infidelidad, la muerte de un ser querido, por deudas, desempleo etc, la diferencia es que en estos casos se sabe la razón por la cual la persona está en ese estado, y lógicamente tiene que vivir un periodo de duelo normal, por lo menos existe un factor desencadenante que va pasando poco a poco, con el paso del tiempo.

Pero cuando no existen causas aparentes, donde un individuo goza de una excelente salud, buen estado económico, buena relación con los seres que le rodea, en síntesis tiene todo para ser feliz, pero que de un momento a otro caiga en este estado sin saber la causa, es algo que debe ser de mucho cuidado, aunque la mayoría de las veces pasa desapercibido, puesto que quien la padece, no quiere que nadie sepa lo que siente porque sabe de antemano que si lo expresa, no se lo van a creer, o lo van a tildar de loco.

Por eso opta por mantener su secreto a veces desde muy pequeños, y crecen así, demostrando una personalidad diferente, pero llega el momento en que la crisis se desencadena de una forma tal, que se empieza a manifestar con sintomatología física, pero lo más cruel es que empieza a asistir a todos los especialistas, y todos los exámenes le salen bien.

Es ahí donde empieza la incomprensión tanto de familiares como de los mismos profesionales de la salud. Ya lo empiezan a catalogar como hipocondríaco, débil, incapaz, etc, porque se cae en un estado tan incapacitante que no se desea hacer nada, ni estudiar, ni trabajar, hay pérdida de apetito, insomnio, malestar insoportable en la cabeza, es algo que nadie quisiera vivir, y muchos se sienten muy solos en este proceso, y como no ven ninguna salida, recurren a lo más trágico que es la muerte, decidiendo ellos mismos quitarse la vida para liberarse de tanto sufrimiento.

Esto puede sonar exagerado pero es una realidad, que pueden estar viviendo nuestros niños, adolescentes, adultos y ancianos, lo cual debe ser de mucho cuidado y comprensión, porque es una enfermedad mental de tipo hereditario, que debe ser tratada por especialistas en el tema.

Aunque la sociedad estigmatice a quienes acuden a un psiquiatra, pero es necesario hacerlo, porque existe tratamiento, el cual con apoyo conductual, produce excelentes resultados, trayendo alivio a todas aquellas personas que lo padecen, es importante que ellos sepan que hay esperanza y que no pueden hundirse ellos solos en una soledad que los terminará llevando a tomar las peores decisiones.

Invito a quienes han leído este artículo que investiguen más a profundidad, sobre este tema para poder ayudar quizá a nuestros propios hijos, y poder ayudarlos a salir del infierno de la depresión, y así evitar que se refugien en otras cosas como las drogas o el alcohol para mitigar tanto dolor.

Aprendamos  a ser conscientes de esta enfermedad y entender que quienes la padecen necesitan de todo nuestro amor, apoyo y comprensión, porque muchos de ellos con solo un abrazo o palabras de aliento van a encontrar mejoría.

Hay tratamiento para la depresión, no dejemos que más gente se pierda por este problema tan frecuente pero silenciado por quienes la padecen, se puede salir adelante y aún más con la ayuda de nuestro Creador quien nos podrá liberar completamente si se lo permitimos.

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