La falta de esfuerzo y perseverancia conduce a caminos equivocados

desplazados1En Colombia, mucha gente se acostumbró a ganar el dinero fácilmente, sin ningún esfuerzo mediante la ilegalidad, hasta el punto que el campo empezó a ser abandonado para migrar a las grandes ciudades en busca de mejores oportunidades, o quizá por la violencia muchos fueron desplazados de sus tierras y nos les quedó otra forma, sino salir a mendigar a las calles, que cuadro tan triste y estremecedor es ver a toda una familia con un cartel diciendo que son desplazados y que necesitan urgentemente de nuestra ayuda.

Lógicamente se les colabora, pero desafortunadamente terminan acostumbrándose a esta vida, y muchas veces son personas jóvenes con todas las capacidades motoras e inteligibles para desempeñar algún tipo de trabajo, claro está que para este proceso la sociedad tiene que darles la oportunidad de hacerlo, sobre todo los dueños de empresas, y así mitigar un poco tanta pobreza, donde los más damnificados siempre son los niños y los ancianos.

Observar a ancianos o a niños pidiendo limosna en las calles, es algo que parte el corazón, estas personitas sí que necesitan de

ninos1nuestra ayuda, y si el gobierno no los apoya, que tal si lo hacemos creando nuestras propias empresas para construir lugares de refugio donde los ancianos vivan tranquilos, bajo un techo con abrigo y comida y escuelas donde los niños sean educados para que tengan un futuro digno.

Con actitudes como esta , evitaremos que muchos jóvenes que crecen en las calles empiecen a delinquir, o convertirse en drogadictos, desechables de una sociedad que ha permanecido tan indiferente a esta problemática, pues cada uno pensamos en nuestros problemas, y esta gente poco o nada nos importa, porque creemos que siempre vamos a estar seguros, sabiendo que la vida puede dar muchas vueltas, estamos en este mundo y no sabemos que nos depara el futuro, por esta razón hay que dar para recibir, y dejar de ser tan egoístas, enseñemos a nuestros hijos a ser dadores, a ser justos, equitativos y misericordiosos con los demás, así estaremos sembrando un futuro diferente para futuras generaciones.

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